
A casi un año del brutal crimen de Kim Gómez, la niña de 9 años que murió tras ser arrastrada por delincuentes con el vehículo de su madre, continúa el juicio contra uno de los acusados. En ese momento, el imputado era menor de edad, por lo que es juzgado como tal pese a haber cumplido la mayoría de edad.
El proceso comenzó el pasado 18 de febrero y está previsto que se extienda hasta el 27 de este mismo mes, por lo que se espera tener una setencia para antes de fin de mes. El juicio continuará este viernes a puertas cerradas, como sucedió los días anteriores, y finalizará así la primera semana de audiciencias.
Durante la jornada del jueves, declararon varios testigos, pese al paro general de la CGT en rechazo a la reforma laboral.
El acusado —imputado por el delito de homicidio en ocasión de robo en carácter de autor— sostiene que el joven no advirtió la presencia de la niña en el auto durante la fuga y que nunca tuvo intención de causarle la muerte. Su defensa oficial, a cargo de Raquel Ponzinibio, recordó que el menor se entregó voluntariamente a la Justicia.
Por su parte, la Fiscalía solicitó la incorporación de registros fílmicos obtenidos de cámaras de seguridad de la zona donde ocurrió el hecho y el reconocimiento del imputado por parte de Florencia Barboza, la madre de Kim.
De hecho, el dolor de la mujer se apoderó de la primera jornada, puesto que la mujer tuvo que reconstruir el peor día de su vida: cuando perdió a su hija de una manera brutal. Mientras recordaba ese momento, el silencio se apoderó de la sala.
Barboza relató ante el tribunal cómo fue interceptada por los delincuentes en un semáforo de La Plata, quienes la obligaron a salir del vehículo mientras su hija Kim permanecía en el asiento trasero. La madre describió que, tras ser arrojada al suelo, observó cómo los asaltantes escapaban con la niña en el interior del auto.
Durante su testimonio, Barboza identificó al acusado principal y mencionó la presencia de un segundo adolescente, aunque no pudo reconocerlo completamente. En el marco de la causa, hay otro menor detenido, de ahora 15 años, pero seguirá un régimen procesal distinto.
Como prueba, la Fiscalía incorporó registros de cámaras de seguridad y elementos personales del imputado, entre ellos una prenda que fue hallada en su domicilio y que coincidía con la utilizada el día del crimen.
Una vez que los jueces evalúen el conjunto de pruebas presentadas por las partes y, al término de los debates orales, deberán expedirse sobre la responsabilidad penal del mayor de los acusados. A pesar de que la expectativa de pena para el acusado varía entre 10 y 25 años de reclusión por el delito de homicidio en ocasión de robo, la propia dinámica de la justicia juvenil podría reducir ese lapso.
Así fue el crimen de Kim Gómez
Tal como relató la madre, todo sucedió a finales de febrero de 2025, cuando dos adolescentes de 17 y 14 años protagonizaron el robo de un Fiat Palio rojo en el que se encontraban Kim y Florencia, quienes estaban frente a un supermercado del barrio Altos de San Lorenzo, La Plata.
Durante el escape, los testigos del hecho declararon a la Policía que los ladrones intentaron arrojar a la menor por la ventanilla del auto.
En medio de esa secuencia, la menor fue arrastrada durante 15 cuadras, cuando el vehículo finalmente chocó contra un poste de luz. Los delincuentes escaparon, quedando el cuerpo sin vida de Kim debajo del automóvil de su madre.
La causa pasó al Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1 bajo la fiscalización de la fiscal Mercedes Catani, después de que la jueza de Garantías de menores, María José Lescano, atribuyera diferentes grados de responsabilidad a los sospechosos.
La fiscal Carmen Ibarra condujo las pesquisas iniciales y logró reunir pruebas sustanciales contra el joven de 17 años, entre ellas, imágenes de una cámara de seguridad que lo mostraban usando un short con la cara de Diego Maradona. Los investigadores de la DDI platense hallaron la prenda en su domicilio durante un allanamiento, ratificando su implicación.



