
Una joven de 20 años lleva una semana detenida en Río Cuarto, provincia de Córdoba, luego de que fuera acusada de haber atropellado y ocasionado la muerte de Cristian Martín Alanis, un motociclista de 35 años, el pasado 14 de febrero. Mientras continúa tras las rejas, el fiscal Javier Di Santo aguarda los resultados de nuevas pericias clave.
En los últimos días trascendieron videos incorporados a la causa que agravaron la situación de la joven. En una de las grabaciones, el Volkswagen Golf que era conducido por la acusada fue captado mientras circulaba a alta velocidad. Según testigos citados por el expediente, habría competido en picadas con otro vehículo pocos minutos antes del accidente.
Todo ocurrió el 14 de febrero en la madrugada, cuando Alanis volvía en moto a su domicilio tras compartir una reunión con amigos. Sin embargo, fue atropellado por el vehículo en la intersección de las calles San Martín y Trejo y Sanabria.
Como resultado del impacto, el motociclista salió despedido y perdió la vida casi en el acto. Para cuando arribaron los servicios de emergencia, el personal ambulatorio confirmó que ya no presentaba signos vitales.
Los registros fílmicos determinaron que el vehículo arrastró la moto unos 300 metros luego del choque, con la motocicleta incrustada en la parte frontal del auto. De acuerdo con la información obtenida por el medio local El Doce.tv, los peritajes preliminares indicaron que la conductora manejaba bajo los efectos del alcohol.

Dentro del automóvil viajaban dos de sus amigas, de 20 y 22 años, quienes también arrojaron resultados positivos en el test de alcoholemia. Además, la Fiscalía investiga la participación de una camioneta que, según las hipótesis, habría competido en velocidad con el Golf al momento de la tragedia.
Al margen de los elementos técnicos, la personalidad de la acusada también fue puesta en el centro de la polémica, debido a que a partir de sus redes sociales, los investigadores reconstruyeron que el entorno de la joven era cercano al mundo automovilístico y de carreras.
Según describieron, en sus publicaciones de Instagram, la acusada compartía frecuentemente imágenes en el Autódromo de Río Cuarto y en competencias de rally por las sierras cordobesas. Las fotografías y relatos difundidos por ella misma también incluían viajes a distintos destinos del país, como Lago Puelo, en Chubut, y Buenos Aires, desde donde filmó un partido de polo.
La carátula judicial es homicidio culposo agravado, aunque la familia de Alanis reclama el agravamiento de la calificación penal ante la magnitud de las pruebas recolectadas. No obstante, el expediente permanece bajo la órbita del fiscal Javier Di Santo, quien decidirá los futuros avances a partir de los peritajes en curso.
Pedaleaba más de 50 kilómetros todas las semanas para pedir por la salud de su madre y murió atropellado
Matías Prinotti, un ciclista aficionado de Villa Dolores, murió de manera trágica cuando un automóvil lo atropelló y abandonó en la ruta que conecta con Cura Brochero. La víctima se dirigía en su bicicleta para cumplir una promesa por su madre enferma.

El accidente provocó conmoción local y reactivó los reclamos de obras viales en la región de Traslasierra, donde la peligrosidad de la traza y la falta de soluciones estructurales generan preocupación entre vecinos y autoridades. Sobre todo, porque se confirmó que el impacto fue fulminante y acabó con la vida del hombre en el acto.
El conductor implicado huyó, pero horas más tarde fue localizado y quedó a disposición de la Justicia. La noticia desencadenó mensajes de condolencia y un renovado llamado a la responsabilidad vial, al tiempo que puso en agenda la falta de respuesta de organismos provinciales a los pedidos de obras para reducir la siniestralidad en ese sector carretero.
Desde hace años, la Municipalidad de Villa Dolores realizó gestiones ante Vialidad Provincial para lograr la instalación de semáforos, carteles y la construcción de un boulevard. Según relató la intendenta Lucy Díaz en diálogo con Radio Verdad, muchas de estas propuestas fueron rechazadas o postergadas, a pesar de informes técnicos favorables y de la reiteración de reclamos.
A pesar de esto, la jefa comunal apuntó que, aunque los controles logran reducir transitoriamente la velocidad, apenas concluyen los operativos, los automovilistas retoman conductas riesgosas “como si fuera una autopista”. También advirtió que, a pesar de contar con una ciclovía en condiciones de uso, muchos ciclistas siguen optando por circular por la ruta, exponiéndose a situaciones de peligro.
Por esto, Díaz anticipó que el municipio trabaja en una ordenanza que obligaría a los ciclistas a utilizar únicamente la ciclovía y que podrían aplicarse multas en caso de incumplimiento. A su entender, ningún dispositivo de infraestructura será completamente eficaz “si no hay una conducta responsable de las personas que transitan por las rutas”.



