El error del árbitro que nadie advirtió en el gol anulado por falta del entrenador Israel Damonte que dio la vuelta al mundo

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Durante el último fin de semana, en el fútbol uruguayo tuvo lugar una situación con sin precedentes: el árbitro le anuló un gol a Boston River tras intervención del VAR luego que el técnico argentino Israel Damonte cometiera una falta sobre un futbolista rival fuera del campo de juego.

La decisión arbitral quedó marcada como un caso excepcional en el universo futbolístico durante el partido que Danubio venció 2 a 0 en los Jardines del Hipódromo. La jugada fue correctamente interpretada en su esencia, pero el procedimiento reglamentario de cierre resultó equivocado.

En dinámica normal, el gol parecía válido. Sin embargo, el VAR detectó el verdadero punto crítico: antes del ataque final, con el balón en juego, el director técnico —fuera del área técnica— bloqueó físicamente a un adversario fuera del campo. Esa interferencia altera la continuidad defensiva y es el origen directo de la acción que termina en gol.

El protocolo se activó como corresponde. El árbitro revisó en campo, confirmó la obstrucción con contacto físico y adopta decisiones ajustadas a la Regla: gol anulado y tarjeta amarilla para Damonte por conducta antideportiva.

Hasta allí, gestión correcta. Se protege el principio esencial: no puede validarse un gol cuyo origen es antirreglamentario. Pero el error aparece en el reinicio.

La regla es clara y no admite interpretación: si un oficial del equipo interfiere con el juego mientras el balón está en juego, la reanudación debe ser tiro libre directo. No corresponde bote a tierra. Y, sin embargo, para sorpresa general, el árbitro reanudó con balón a tierra.

El momento en que Damonte choca con un jugador. El gol siguiente fue anulado por el VAR

Ese detalle no es menor. El bote a tierra se utiliza cuando el juego se detiene sin infracción sancionable. Aquí hubo infracción comprobada, revisada y sancionada disciplinariamente. La consecuencia técnica debía ser coherente con esa determinación.

El equipo arbitral acertó al detectar el origen ilegal y al anular el gol. Pero falló en la aplicación formal de la reanudación. Es un error reglamentario importante, porque desarticula la lógica de la decisión adoptada segundos antes.

En el arbitraje de alto nivel, no alcanza con llegar al diagnóstico correcto. Es imprescindible cerrar el procedimiento con exactitud normativa. Conclusión: el fondo fue correcto, pero la forma final, no.

El VAR acertó desde lo conceptual, pero luego se produjo un fallo técnico del árbitro

La palabra de Damonte

Tras la derrota, que incluyó la inusual jugada, Damonte hizo foco en el desarrollo del partido, pero casi sin mencionar el impacto que generó la intervención del VAR, anulando un gol a su equipo.

“Creo que el primer tiempo llegamos muchas veces a la situación de poder centrar cómodos, de superioridad por fuera. Y bueno, lamentablemente no estuvimos finos en el último pase. El primer tiempo fue bastante parejo. Después ya en el segundo tiempo arrancamos y arrancamos cruzados. Esos partidos que ya en la primera jugada no la llevamos puesta, le queda ahí a Fernández, que viene el primer gol y rápido nos hacen el segundo gol, después se nos hizo un poco complicado y cuando hacemos el gol, pasa la jugada del choque. Así que son momentos que hay que tratar de trabajar y de salir rápido de esto”, declaró el entrenador argentino de Boston River.

Además de la citada intervención del VAR, el encuentro tuvo también un momento dramático en los minutos finales, cuando se produjo un fuerte choque de cabezas entre Ivo Costantino (Danubio) y Martín González (Boston River). La acción requirió la inmediata intervención de los servicios médicos. Costantino debió ser retirado en ambulancia, y horas después el club confirmó que permanecía consciente, llevando tranquilidad a los presentes.