“No voy a poder correr con mi hija”: el dolor de Luna, la joven que quedó cuadripléjica tras ser baleada en Córdoba

0
1

Los médicos confirmaron que la joven no volverá a caminar

Varios días después de que la vida de Luna cambiara radicalmente al quedar cuadripléjica producto de haber recibido un disparo apenas terminaba de trabajar, la joven oriunda de Córdoba relató cómo fue todo. “No me explicaban bien qué era lo que me iba a pasar”, recordó.

Después de que la joven de 22 años comenzara a recuperarse de la bala perdida que la dejó imposibilitada de volver a caminar, se animó a contar los detalles de lo sucedido. El ataque ocurrió durante la madrugada del sábado 31 de enero, cuando atendía el kiosco familiar en su domicilio, ubicado en el barrio Yapeyú.

Según recordó la mujer, esa noche se encontraba en el local ordenando junto a sus allegados antes de cerrar. “Lo atendimos normal, estuvimos trabajando hasta las 3 y media de la madrugada. Después nos quedamos sentados en la puerta, preparando todo para cerrar”, indicó al señalar que, minutos después, comenzó a escuchar una serie de disparos.

“Cuando siento los disparos, automáticamente siento como que me caigo y dejé de sentir las piernas”, contó durante una entrevista para El Doce.tv. Incluso, añadió que había intentado sostenerse con los brazos, pero que “ya no tenía fuerzas”.

Los elementos que secuestraron durante la detención de los menores acusados

La reacción de su pareja fue clave en esos primeros minutos al notar la gravedad de la herida. Rápidamente, con la colaboración de su hermana y un vecino, Luna fue trasladada de urgencia al hospital. Allí los médicos informaron, primero con reservas y luego con crudeza, la magnitud de las secuelas que le dejaría ese brutal episodio.

“En el momento me lo decían, pero no me explicaban bien qué era lo que me iba a pasar, simplemente que me habían destrozado la médula”, explicó la joven al indicar que los especialistas le habían confirmado que se trataba de una lesión irreversible.

De hecho, contó que una de las doctoras que la atendió fue determinante al señalarle: “Por la situación en la que llegaste, en un estado en el que no podías sostener las piernas, es muy probable que no puedas volver a caminar”. Desde ese momento, Luna permanece internada, iniciando el proceso de rehabilitación. No obstante, la situación que le tocó atravesar le generó consecuencias emocionales.

Al momento de hablar de su hija pequeña, expresó entre lágrimas: “Me parece una situación muy triste porque tengo una hija de un año y seis meses. No voy a poder volver a correr con ella, no la voy a poder llevar de la mano a hacer las compras”.

“Quiero que paguen los chicos que hicieron esto, que sean condenados como se lo merecen. No quiero que estén dos meses y les tenga que volver a ver la cara cuando yo esté sentada en una silla de ruedas”, rogó Luna al demandar justicia por su caso. Asimismo, reconoció que tenía temor de que los responsables recuperen pronto la libertad por tratarse de menores de edad.

Los menores fueron alojados en el Complejo Esperanza

Mientras el proceso judicial continúa, Luna manifestó: “Quiero vivir tranquila. Solo espero salir pronto de este hospital, volver a ver a mi hija y afrontar esta situación, cómo seguir el día de mañana y cómo acostumbrarme a vivir con esto que ha cambiado mi vida para siempre”.

Hasta el momento, tres adolescentes de entre 16 y 17 años fueron detenidos por el ataque. Dos de ellos arrastran antecedentes similares y entre ambos registraron 33 ingresos a comisarías. Asimismo, resolvieron que todos queden alojados en el Complejo Esperanza.

Según reconstruyó la mamá de Luna, Betiana Bustos, todo se habría originado por una discusión con el ex novio de su otra hija. «Fue a reclamarle por un celular que, supuestamente, ella le había roto”, contó.

En medio de esa discusión, todo se volvió más complejo, debido a que el chico se apoderó de una perra bulldog francés y luego empezó a extorsionarlas. “Pedía un millón de pesos por la perra. Mi hija le ofreció 400 mil pesos y un iPhone, pero se negó. Todo se podría haber evitado”, aseguró.