Rutas nacionales de Argentina: cuál es la más larga y cuál concentra el mayor tránsito del país

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La Ruta Nacional 40 atraviesa once provincias, uniendo la Patagonia con el norte argentino y conectando comunidades, parques nacionales y destinos turísticos

Argentina cuenta con una de las redes viales más extensas de América Latina, elemento fundamental para el transporte y la integración territorial del país. Entre las rutas nacionales, la Ruta Nacional 40 se destaca como la más larga, mientras que la Ruta Nacional 9 lidera en flujo vehicular y resulta clave para la movilidad económica y turística.

La red vial argentina se extiende por miles de kilómetros, conectando regiones productivas, centros urbanos y destinos turísticos. Su impacto es vital para la distribución de mercancías, el desarrollo regional y el acceso a lugares de valor cultural y natural.

La Ruta Nacional 40 es la vía más extensa, con 5.194 kilómetros que se despliegan de sur a norte a lo largo de once provincias: Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Neuquén, Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta y Jujuy. Inaugurada en 1935, hasta 2006 menos de la mitad de su recorrido estaba pavimentado.

Actualmente es reconocida por la variedad de paisajes que atraviesa, desde la estepa patagónica hasta la puna jujeña y la cordillera andina.

En segundo lugar por longitud, la Ruta Nacional 3 recorre casi 3.060 kilómetros entre la Ciudad de Buenos Aires y Tierra del Fuego. Atraviesa localidades como Bahía Blanca, Trelew y Río Gallegos, llegando hasta el extremo austral del país. Hay tramos con más de 200 kilómetros sin poblaciones intermedias y cerca de un 10% del trayecto corresponde a autopistas.

La Ruta Nacional 34, con 1.488 kilómetros de extensión, conecta las provincias de Santa Fe, Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Jujuy, extendiéndose hasta la frontera con Bolivia. Está completamente pavimentada y figura habitualmente entre las rutas de alta siniestralidad en Argentina, debido al elevado número de accidentes anuales.

Por su parte, la Ruta Nacional 9 constituye el eje principal del tránsito nacional. Su trazado de más de 1.900 kilómetros une la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con Jujuy, cruzando las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Jujuy. Incluye accesos directos a las capitales provinciales de las últimas cinco provincias mencionadas.

La red vial argentina conecta miles de kilómetros entre regiones productivas, centros urbanos y principales destinos turísticos del país - Imagen Ilustrativa Infobae

Esta ruta es fundamental para la logística nacional, ya que a diario circulan miles de camiones que abastecen áreas industriales, urbanas y turísticas. Además, conecta ciudades como Rosario y Córdoba y comunica con regiones del norte reconocidas por su riqueza cultural y natural.

El crecimiento del tránsito por la Ruta Nacional 9 motivó inversiones en obras de autopista y circunvalaciones. Estas intervenciones apuntan a incrementar la seguridad vial y facilitar tanto el transporte logístico como el turístico.

El impacto de estos corredores va más allá del transporte. Son esenciales para el movimiento de productos, la circulación de personas y la integración territorial y económica de Argentina. Sectores como la industria, la agricultura, las exportaciones y el turismo dependen directamente de la calidad y conectividad de estas rutas estratégicas.

Al recorrer estos caminos, se encuentran paisajes emblemáticos, desde llanuras pampeanas y sierras cordobesas hasta la estepa patagónica y la geografía de la puna. El valor paisajístico de estos trayectos fortalece el patrimonio cultural y natural argentino.

Estas rutas nacionales, además de acortar distancias, conforman la infraestructura esencial que sostiene el desarrollo productivo y turístico. Su rol resulta decisivo para el progreso y la integración de todo el territorio.